El acusado mantiene que en un año dilapidó su fortuna principalmente jugando en casinos, ya que decidió tirar la casa por la ventana después de que en julio de 1999 se le diagnosticara una leucemia de la que sólo podría curarse con un trasplante de médula. «Mientras jugaba no me acordaba de lo que tenía». Así ha justificado Miguel Ángel A. que dedicara su tiempo libre a tentar a la suerte para ganar más dinero, cuando tenía fondos de inversión con cuentas de hasta seis dígitos.La última decisión del juez de Instrucción Número 14 de Madrid antes de irse de vacaciones de Navidad fue una inocentada nada inocente. Era 28 de diciembre de 2008 y le llevaron al juzgado a dos atracadores de pizza atribulados y a un repartidor con susto e Ibuprofeno en el cuerpo. Unas horas antes de esa comparecencia surrealista, David y Enrique habían protagonizado una gamberrada de invierno que les ha costado, de momento, llevar un mes a la sombra.
Los dos chavales estaban con otros ocho o 10 amigos y amigas en un parque, vieron al 'pizzero' camino de una casa, fueron asaltados por la tentación y se acercaron para robarle el género humeante. El trabajador cuenta que se puso nervioso, que intentó arrancar la moto, que le empujaron y que se cayó al suelo. Pero que no le tocaron un pelo. Cogieron las pizzas, desandaron unos pocos metros, se sentaron otra vez en el banco del parque y se las comieron.
El repartidor avisó a la policía y se fue al médico, que le recetó unos gramos de Ibuprofeno para calmar el dolor de una mano. Cuando llegó la Policía, la pizza había desaparecido, pero el grupo que se la comió no. Seguía en el lugar de los hechos. No se había fugado. Botín: 25 euros de pizza. Resultado: a comisaría y al juez.
David y Enrique, desempleados de barrio obrero, gente sin antecedentes, entraron ese día en prisión y no han salido de allí, cárcel de etarras con y sin sangre, violadores, sicarios y alrededores. Conchi fue el sábado a ver a su hijo David. "Le vi un poco apagado. Tiene ganas de salir. Es un chico normal que jamás se metió en un lío. Sólo le pido al juez que se ponga en nuestro lugar".
| "Los conceptos y principios fundamentales de la ciencia son invenciones libres del espíritu humano." |